Tanto en verano como en invierno, la cima del Mont Ventoux permanece blanca. Este gigante es nuestro Monte Fuji provenzal. A sus pies, innumerables manantiales brotan silenciosos de aquí y de allá.
Algunas son bien conocidas: Fontaine de Vaucluse o el manantial de Groseau.
Joël-Claude Meffre, poeta y arqueólogo, y Ji Dahai, pintor-calígrafo, visitaron una veintena de ellas a lo largo de un año. Ji Dahai trazó cada una de ellas en sus cuadernos, con tinta y pinceles. Joël-Claude Meffre, buscando en las fuentes de sus palabras la palabra que escucha. Fue en Brantes, tras la última visita, donde la palabra resurgimiento me vino a la mente como clave.
Joël-Claude Meffre, poeta y arqueólogo, y Ji Dahai, pintor-calígrafo, visitaron una veintena de ellas a lo largo de un año. Ji Dahai trazó cada una de ellas en sus cuadernos, con tinta y pinceles. Joël-Claude Meffre, buscando en las fuentes de sus palabras la palabra que escucha. Fue en Brantes, tras la última visita, donde la palabra resurgimiento me vino a la mente como clave.





