Descripción
Considerado uno de los más grandes pintores de su época, Jacques-Louis David (1748-1825) fue también, por su pincelada y su compromiso político, una de las grandes figuras de la Revolución Francesa.
Arrullado por la filosofía de la Ilustración, creía en el poder del arte para difundir ideas en el seno de la sociedad.
Su pintura sirvió para expresar las ideas políticas de un gobierno revolucionario del que fue un ferviente defensor.
La Mort de Bara (La muerte de Bara), obra conservada en el museo Calvet y realizada en 1794 para crear nuevos símbolos, es un ejemplo clave.
Entrada gratuita.





