El patrimonio de Aviñón, parte del cual es Patrimonio Mundial de la UNESCO, se descubre fácilmente a pie, por sus calles adoquinadas, sus plazas sombreadas y sus monumentos emblemáticos como el Palacio de los Papas y el Puente de Aviñón.
La ciudad también se presta a experiencias sencillas: visitar un museo, pasear por un mercado provenzal, sentarse en una terraza o explorar las tiendas del centro histórico.
En primavera, las condiciones son especialmente agradables para disfrutar del aire libre. Las orillas del Ródano y la isla de la Barthelasse ofrecen numerosas posibilidades para pasear a pie o en bicicleta, con vistas abiertas sobre la ciudad y sus monumentos.











































