¿Ciclismo en invierno? Claro que sí.
Si, como yo, eres más de sofá/televisión/playa que de dos ruedas, ¡el invierno y la bicicleta no se excluyen mutuamente! Sin embargo, hay algunas buenas prácticas que conviene adoptar, sobre todo favorecer las salidas cortas en los mejores momentos del día y estar perfectamente bien equipado. Después de todo, nada puede hacer más desagradable una salida en bicicleta que el frío. Por eso es fundamental saber vestirse adecuadamente y seguir algunas reglas sencillas: llevar mucha ropa interior, protegerse de la humedad y elegir unos buenos guantes. Si eres un niño pequeño, no olvides una orejera para prevenir las infecciones de oído.
Una vez encontrada la motivación,Aviñón es el destino ideal para descubrir la Provenza en bicicleta: a sólo una hora del mítico Gigante de Provenza -el Mont Ventoux- y en el cruce de dos rutas ciclistas internacionales. Además, la ciudad ofrece numerosas rutas cicloturísticas para descubrir el patrimonio y los parajes naturales cercanos al centro de la ciudad. Me gustaría llevarle a dar un paseo «tranquilo» bajo el sol invernal.
















